13-07-2023 12:12 hs.

Día Internacional del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

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  • Salud

Es común que los niños tengan momentos en los que su comportamiento está fuera de control. Pueden gritar, correr de un lado a otro, hacer ruidos sin parar, negarse a esperar su turno y chocarse con todo lo que los rodea. En otras ocasiones, pueden estar distraídos, sin prestar atención a nada ni terminar la tarea que comenzaron. 

Sin embargo, para algunos niños, estas conductas cotidianas son algo más que un problema ocasional. Los chicos con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) tienen problemas de comportamiento que son tan frecuentes y graves que pueden interferir con su capacidad de vivir una vida normal. Por ejemplo, a los niños con TDAH a menudo se les hace difícil llevarse bien con sus hermanos o con otros chicos en la escuela, y aquellos que tienen problemas para prestar atención, generalmente, padecen dificultades para aprender. 

 

El TDAH es uno de los trastornos del neurodesarrollo más frecuentes de la niñez, que interfieren en su desenvolvimiento social y escolar. El control temprano ayuda siempre a una mejora; por esto, recomendamos estar atentos a niños y niñas que manifiesten, de manera frecuente, los siguientes síntomas: 

 

Problemas de hiperactividad: 

Le cuesta estar sentado. 

Corre o trepa en situaciones en las que no es adecuado. 

No puede jugar o participar en actividades recreativas de manera tranquila. 

Habla de manera excesiva. 

Responde antes de que terminen de formularle las preguntas, demostrando ansiedad. 

Le cuesta esperar su turno. Tiende a interrumpir a otros y entrometerse. 

 

Problemas para prestar atención: 

Comete errores por descuido. 

Pareciera que no escucha cuando se le habla directamente. 

No cumple las instrucciones y no logra completar actividades porque la concentración se le desvía. 

Tiene problemas para organizar tareas y actividades. 

Se niega o le disgusta hacer tareas que requieren realizar un esfuerzo mental durante un período prolongado. 

Pierde cosas necesarias para las tareas y actividades. 

Tiene olvidos recurrentes. 

Puede que se mueva nerviosamente, dé golpecitos con las manos o los pies, o se retuerza en el asiento. 


Es muy importante que atiendas a estos síntomas, siempre que se presenten de manera frecuente y en varios contextos (hogar y escuela, con amigos y familia). Esto es clave para saber que pueden tratarse de síntomas de un TDAH.